En esta página veremos las principales técnicas que podemos utilizar para conservar los alimentos que produzcamos y así disponer de ellos durante todo el año y reducir los desperdicios.

La refrigeración y congelación es una técnica de conservación de alimentos que se basa en mantener los alimentos a temperaturas bajas, generalmente entre 0 °C y 5 °C, para la refrigeración y –18 ºC, para la congelación.

Consiste en envasar los alimentos en recipientes herméticos y someterlos a un proceso de calor para eliminar microorganismos y crear un ambiente estéril que evite su deterioro.

Método de conservación de alimentos que consiste en eliminar la mayor parte del agua presente en los alimentos, lo cual reduce la actividad de los microorganismos y enzimas responsables del deterioro.

Método de conservación de alimentos que implica exponerlos al humo generado por la combustión de maderas o astillas de ciertos árboles, no solo ayuda a preservar los alimentos, sino que también agrega un sabor y aroma distintivos.

Es una técnica de conservación de alimentos que implica la adición de sal para preservar los alimentos y mejorar su sabor y textura. Haciendo que los microorganismos no puedan crecer debido a la alta salinidad.