Un combustible es un material o sustancia que se quema o se oxidiza para liberar energía en forma de calor y luz. Los combustibles se utilizan en una gran variedad de aplicaciones, incluyendo la generación de electricidad, la calefacción, la cocción de alimentos, la propulsión de vehículos y la producción de productos químicos.
Algunos ejemplos comunes de combustibles incluyen petróleo, gas natural, carbón, biomasa, biocombustibles, gasolina y propano. La elección de un combustible en particular depende de factores como su disponibilidad, su costo, su eficiencia energética y su impacto ambiental.

Renovables
Los combustibles renovables son fuentes de energía derivadas de materiales biológicos y renovables, como plantas y desechos orgánicos. Estos combustibles, como la biomasa, el biodiesel y el biogás, son sostenibles, no agotan recursos no renovables y tienen un menor impacto ambiental en comparación con los combustibles fósiles